Mañanas azules, mediodias o noches...la montaña es la majestuosa testigo de los placeres gustativos.
Una mirada sobre las cumbres y los exquisitos sabores del buffet del desayuno, los almuerzos en la terraza, las comidas nocturnas a la luz de la vela.
En cada situación estarán encantados con el ambiente relajado y agradable que les ofrece el Hotel. La cocina tradicional les agradará por su alta calidad.
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